viernes, diciembre 08, 2006

Corazón apasionado
disimula tu tristeza

-Canción popular

Me encantó el cuento que me leíste esa noche en que yo estaba buscando mi centro más que nunca o mejor dicho como nunca lo había buscado. Me lo leíste porque llegué contándote lo que me acababa de pasar y sentiste que se parecían las historias. Me senté a tu lado en el sillón azul y comenzaste a leer. Hacía frío y me acurruqué en tu hombro, cerré los ojos para ir imaginándo las escenas y conforme eso ocurría cedí poco a poco al sueño.

En este país está prohibido ver a las demás personas a los ojos. Todos los sabemos. Es un código secreto que se lleva al andar a pie o en coche. Si ves a alguien a los ojos es casi como si lo estuvieras insultando, mentándole la madre. ¿Qué quieres? Te responden los ojos ajenos furiosos, ofendidos. ¿Qué me ves? ¿Qué se te perdió? Y tú, apenada, bajas la mirada y te cambias de lugar o caminas . Perdón señor, piensas. Se te olvidó por unos minutos la clave para viajar segura: No voltees a ver a nadie, camina de largo sin ver a los demás.
Voy en metro. Me quedo en la estación Etiopía: la que está cerca de tu casa.
En el camino iba escuchando algo de electro. Afuera llovía y lo vi. Directo a los ojos. Tenía una mirada bella y me perdí en ella por unos segundos hasta que recordé que no, que está prohibido y bajé la mirada. Lo pude ver de nuevo en el reflejo de la ventana: el desconocido me veía ahora. Me puse nerviosa y ansíe llegar rápido. Me sorprendí aún más cuando al bajarme fue Él quien me abrió paso entre toda esa gente. Y nuestras manos se rozaron.

“Tan celoso de su intimidad como de la ajena, ni siquiera se atreve a rozar con los ojos al vecino: una mirada puede desencadenar la cólera de esas almas cargadas de electricidad.” – El laberinto de la soledad, Octavio Paz

4 comentarios:

gonzalo dijo...

Mirar a los ojos. Mirar el alma.

gonzalo dijo...

Gracias por tu solidaridad con nuestro pueblo.

Creo que la muerte nos ha hecho más transparentes.

JOSE SANCHEZ ZOLLIKER dijo...

Muy bueno!
Deberías hacernos la continuación.... saludos!

Sandra Becerril dijo...

Es que al verlos a los ojos puedes descubrir tanto!!

besos