Apuntes en el desierto

sábado, septiembre 16, 2006

El ansia me hace morderme las uñas en esta espera postergada sin espera de nada en realidad. Puedo escuchar el crujir de las hojas de los árboles al ser movidas por el aire caliente, puedo oir su grito de calor al compás de mi sudor que gota a gota resbala sobre mi rostro y cae a la tierra, seca, erosionada. El sol no ddisminuye su intensidad, es encandilante la luz que irradia. Yo sigo sentada en este punto en el que se cruzan los caminos, en donde resuena mi eco, en donde estoy sola.

Reynosa, Tamaulipas / agosto 2004

3 comentarios:

Ricardo Olvera dijo...

que poco quedas
sobre el cuerpo
del desierto...

Catastrofismos... y no tanto dijo...

Tengo una cita pendiente con el Desierto. Siempre termina ganando el mar, pero ya llegará... Un abrazote!!

angel dijo...

Más que un apunte, un grabado sobre metal tallado con la punta seca de una gubia filosa encontrada entre las dunas del desierto.


Saludos...