o al menos lo intento :

martes, mayo 15, 2007

Esa tarde lloré por ti, lloré mucho. Pero sólo fue una tarde o tal vez dos. De lo que si me acuerdo es fue largo llanto prolongado, me deshice en lágrimas, quise llamarte pero no lo hice, para qué.

Hoy ya no lloro.

Hoy estoy a punto de olvidarte.

4 comentarios:

anais dijo...

Venía bien, con algo así como una rara mezcla de enojo con fortaleza.^Pero "Hoy estoy a punto de olvidarte" mostró demasiada fragilidad... Seguirá llorando sin remedio...

Catastrofismos...y no tanto dijo...

Si del odio al amor hay un paso, del llanto al olvido debe haber menos... Un abrazo.

Graciela Amador dijo...

Olvidar, olvidar, olvidar...que sencillo no?...pero las letras no olvidan, no las que cubren mi cuerpo, llenas de el...que teniendolo al lado lo extraño tanto...horribles realidades...

Saludos y un fuerte abrazo.

Lety dijo...

La soledad alimenta el olvido, cuando la voluntad ayuda, pero como dice Graciela, no hay nada peor que la soledad en compañia

Si has decidido olvidar, vas a lograrlo, ni duda cabe mi querida Opphelia y tus razones para ello debes tener ni duda cabe

Te abrazo con cariño oaxaqueño