renacer cada día

sábado, noviembre 01, 2008




Yeah. Hoy desperté un poco más tarde & feel so happy for that.

Los que me conocen saben lo difícil que me resulta despertar tarde. Cuando voy de viaje con alguien o cuando he vivido con alguien, les parece una tortura, que aún a pesar de habernos enfiestado toda la noche, emborrachado o estar cansados de tanto caminar or whatever, me despierto temprano, me hago un café o un té, siempre, invariablemente. Algunas veces sólo hago eso y me pongo a leer o a escribir, para no hacer ruido, y ando sigilosa por la casa hasta que alguien despierta. Creo que al principio E. batalló muchísimo con esto, pero al fin de cuentas se acostumbró, me iba a la lavandería, me ponía a trabajar, las últimas veces ya era tanta su resistencia a mi madrugar que podía regresar con mi café a la cama y ponerme a leer acostada mientras él dormía, que cuando estoy sola, es lo que hago, es lo ideal digamos: despertar, estirarme, ver un rato la calle, preparar café, comerme una galleta o dos y regresar a la cama a leer. Yo, a diferencia de muchas personas, no leo de noche casi nunca, me gusta más leer de mañana, fresca y conciente. También escribir de mañana para mi es mejor. En casa de mis padres, no es tanto problema esto de madrugar, al menos cuando mi padre está, que es casi nunca. Él padece el mismo problema que yo, entonces, desde que era niña, yo lo espero despierta en mi cuarto a que pase por mi al despertar: me despierto y no me levanto de la cama, escucho ruidos en su habitación, espero quieta bajo las cobijas, oigo pasos, sé que viene a mi recámara, se asoma para checar si estoy dormida o despierta, siempre estoy despierta, vamos por un café, me dice, o vamos a caminar, o ven tenemos que hablar, o vamos por barbacoa, o ven ayudame en la cocina. Es nuestro momento, en la mañanita, cuando nadie nos molesta, para hablar o estar juntos. A él también le gusta mucho el café y el té, de hecho creo que este gusto/adicción por el té o café y despertar temprano aunque sólo haya dormido dos horas se la debo a él. Siempre me regala tés de distintos sabores y rarísimas marcas y procedencias, a donde vaya, me trae té. Recuerdo rarísimos tés que he tomado a lo largo de mi vida en su compañía, los qu etomo en estos días, de hecho él me los ha regalado: el coconut chai orgánico de la marca Greetings, el spiced chai en polvo no recuerdo la marca y el de coca marca Delisse. Del café ni se diga, sólo hay que mencionar que tiene una tostadora y que hace su propia mezcla, con granos de Chiapas, Oaxaca y Veracruz, y ese es el café que tomamos casi toda la familia, que es muy grande.

Pero hoy sábado no me desperté a las 4, ni a las 5, ni a las 6, ni a las 7, me desperté a las 830 que para mí es muchísimo, un gran avance si tomamos en cuenta, además que tuve una noche fatal, de las peores, hace mucho que no estaba así, había permanecido durante varios años con un nievl muy alto de tranquilidad y estabilidad emocional. Y anoche, pasó lo inesperado, me llené de miedo, permití que el miedo a ser abandonada sin explicaciones de nuevo me invadiera el alma y me temblaba la mano, mientas escuchaba a Los Incidents (buen grupo por cierto) tocar, yo ni siquiera me podía sentar, había gente conocida, que se acercaba a mi y me sacaba plática y en realidad no recuerdo una sola palabra de loq ue decían, estaba mal, sabía que estaba mal, trataba de recordar cómo le había hecho antes para controlar eso, tomé vino tinto, mucho, para ver si así, pensaba cómo hacer, qué hacer, nada mi mente estaba sumergida en el terror, en el miedo, tenía ganas de llorar, me sentía estúpida, quería volver a la normalidad, por favor, no otra vez, no quiero sentirme así de nuevo me gritaba dentro mio, incluso ahi estaba Vargas que había venido a Saltillo de TJ y con quien me hubiera gustado platicar pero no, sólo le dije que nos viéramos antes de que regresara a TJ. El miedo es mi peor enemigo, el más maligno. Le dije a Susana que nos fuéramos y literalmente huimos de ahi, como si me estuvieran persiguiendo. En el camino a casa, lloré, lloré mucho. Sue me decía que nunca me había visto así, que si sabía por mis pláticas que así me ponía antes, pero que nunca le había tocado, trató de ayudarme con sus palabras y si lo hizo creo. La dejé en su casa y seguí llorando mientras conducía. Al llegar sentí como una especie de derrota mental, ya no podía pensar en nada, sólo quería dormir y que al día siguiente me sintiera mejor, renovada. Tantos años de lucha contra ese sentimiento y ayer me volvió a vencer, después de tanto. Hoy enfocaré toda mi energía en eliminar esto de mi cabeza y de mi corazón, no puedo permitir que me vuelva a pasar lo de anoche, no es sano.

Quisiera estar todo el día en cama, leyendo o viendo la televisión o trabajando, pero en la cama, bajo las cobijas, pero iré a tatuarme y de ahi al cumpleaños de una amiga, le diré a Sue que pospongamos lo de las fotos para mañana, quería ir al campo pero no tengo fuerzas right now, así que mejor mañana. Me siento muy sola, pero vamos! siempre me he sentido sola y además hoy hay pan de muertos y chocolate caliente!




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2 comentarios:

Ribé dijo...

Mira dónde me vengo a enterar de tu vida. Ni hablar.

Antonio Araiza dijo...

hola

tenia rato que no leia un texto asi en un año mas o menos, y en verdad me hicieron recordar tantas cosas.

en fin, creo que ahorita no tendria mucha elocuencia con mis palabras y mucho menos creo tener la claridad para un consejo... lo unico que se es no hay mañana y lo que se haga el dia de hoy eso valdra la pena y estara bien mientras nos funcione.

saludos
Antonio.