El tardocapitalismo también como proyecto lingüístico

martes, febrero 15, 2011

de Antonio Orihuela

No lo llames competencia porque es monopolio.
No lo llames derecho al trabajo porque es permiso de trabajo.
No lo llames información porque es publicidad.
No lo llames aplazamiento porque es censura.
No lo llames producción porque es alineación.
No lo llames movilidad porque es precariedad.
No lo llames flexibilidad porque es contrato basura.
No lo llames fin de contrato sino despido.
No lo llames depresión porque es impotencia.
No lo llames mobbing porque es malestar laboral.
No lo llames accidente laboral porque es terrorismo empresarial.
No lo llamesemprendedor porque es empresario.
No lo llames ganancias porque es destruccion de recursos no reproducibles.
No lo llames beneficio porque es apropiación de economías externas.
No lo llames televisión porque es masajeo ideológico.
No lo llames autonomía porque es telefonía.

No lo llames tu victoria porque es nuestra derrota.


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1 comentarios:

Poliandro dijo...

gracias por llamar a las cosas por su nombre